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LÉXICO:Los arquitectos construyen casas y frases muy particulares
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«Esta contención que se nota premeditada, transfiere la energía creativa al refinamiento- muchas veces exquisito- de los detalles constructivos, terminaciones y articulaciones matéricas de los edificios», dice una nota de la revista de arquitectura Summa. En una memoria descriptiva de un estudio de arquitectos de la Argentina, se lee: «Atravesando la vidriera se ingresa a un ámbito cerrado, íntimo, resguardado del afuera materializando una caja negra central generadora de espacios anexos específicos, austero de colores y elementos que no sean en sí mismos las prendas y las obras de artistas que se exhiben en su interior». Para la arquitecta Claudia Péndola, el uso de palabras inexistentes en nuestro idioma y oraciones sofisticadas son ejemplos de una relación de desprecio por la palabra escrita en la formación de los arquitectos. Si bien Péndola maneja una amplia jerga específica, muy válida como todas, considera que entre los arquitectos hay «una compulsión hacia la frase célebre, lo que da como resultado un manejo pretencioso, poco exacto, patético, del lenguaje en los trabajos profesionales». En otro párrafo aparece una nueva muestra de manejo pretencioso del lenguaje: «Tal vez todas estas calidades que se generalizan son producto de la cuidadosa selección de los arbiter elegantariarum del staff de la revista, que han sabido extraer este paisaje separando la hojarasca y banalidad contenida en la masa real de la arquitectura y el diseño producidos en el período». | ||
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Un lenguaje propio que no es el de las palabras «El arquitecto aprende a contar su interpretación del mundo con otro lenguaje, lamentablemente abandona la palabra, en lugar de usarla con más precisión, y cuando tiene que usarla para contar sus proyectos lo hace de manera deficiente», agrega Péndola, aunque exceptúa a «los teóricos de la arquitectura». La especialista amplía que «los arquitectos tienen un lenguaje propio que no es el de las palabras, sino el de los elementos que componen la arquitectura y sus diferentes formas de representación. Desde las facultades, con una pedagogía equivocada, fomentan el abandono de la palabra escrita como medio de expresión». Prueba de ello es que en
la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires no aparecen en
el programa materias vinculadas a la redacción. Por el hecho de compartir,
entre los arquitectos, el lenguaje propio al que hacía referencia Péndola,
las láminas suelen omitir cualquier palabra, ni siquiera para nombrar a los
ambientes.
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Jerga en la diversidad En los diferentes países hispanohablantes, la jerga de los arquitectos muestra diversidad. Por ejemplo, mientras que en España se utiliza el término lavabo, en algunos países de América Latina la palabra corriente es lavatorio, y en otros casos, lavamanos. En
la Argentina y en Uruguay, los arquitectos diseñan jardines de invierno,
la veranda para sus muchos pares de España, Chile y México, palabra
que proviene del hindi varandá. Más ejemplos encontramos en
canilla (en Argentina, Bolivia, Uruguay y Paraguay), que en la mayoría
del resto de los países del continente y en España se menciona como grifo
o grifería. Sanitario, en el Cono Sur de América, es ampliado a
porcelana sanitaria en otros países.
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Llegaron los nuevos emprendimientos En las grandes ciudades se desarrollaron en los últimos años los denominados nuevos emprendimientos. En general se trata de edificios con muchas unidades ubicadas en un condominio (en América), con servicios de confort y lujo como piscina (pileta en la Argentina, alberca en México), parque, salón de fiestas, bar, gimnasio, sauna y espacios deportivos. Con los condominios llegó también la moda de utilizar más extranjerismos para nombrar los ambientes, como foyer, que para el diccionario de Arquitectura desarrollado en la Universidad de Buenos Aires se trata de un salón de descanso. El office es la repostería o despensa pequeña. En casas de grandes dimensiones puede haber un duomo, italianismo para referirse a cúpula o domo. Otros anglicismos tienen presencia histórica entre los arquitectos y en el habla cotidiana: living (sala), hall (recepción) y toilette (baño) son ejemplos de ello.
Términos tradicionales de la arquitectura, como tipología, escala y
fachada, tienen en el habla coloquial otras acepciones, aunque
relacionadas con el tecnicismo de los arquitectos. Fachada por
ejemplo se aplica también a las personas. Aquel que tiene una buena
fachada posee buena presencia. Tener buena pinta o
simplemente facha en la Argentina quiere decir eso y no
necesariamente se tratará de un facha como califican en España a las
personas de ideología fascista. (Comunica. 10-12-03). | ||
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