Portada de ComunicaUnidad en la diversidadActualidad
Portal informativo sobre la lengua castellana


Recibe nuestros titulares gratis
Imprimir este artículo

16 de julio de 2003


Actualidad

Volver al índice
Ediciones anteriores

ARGENTINA:

La académica Zorrilla apuesta a la terapia del error y la risa para hablar bien

Se yerra porque no se sabe, porque no se quiere saber o por ultracorrección
La lengua se hace desde los hablantes
Datos de la académica

Subir

Un periodista perdió su empleo por intentar dedicar un cumplido a la hija del dueño de un diario argentino. «Basta escribir su nombre, Mercedes, para que se sienta orgullosa la tinta», pero se publicó «la tonta». Ésta y otras hilarantes erratas fueron mencionadas en la exposición de Alicia María Zorrilla en el acto de su asunción como miembro de la Academia Argentina de Letras (AAL) el pasado 10 de julio.

En el discurso sobre «El error, el humor y la norma lingüística», la académica repasó erratas, «un vocablo que contiene la voz aterra», y una innumerable cantidad de expresiones con graves errores gramaticales, publicados en medios de comunicación de la Argentina.

La soledad, las penumbras, la carencia de valores, el vacío, «se transforman en expresión rota, enviciada de muletillas, de verbos descarriados que responden a la desintegración de los tiempos, de sustantivos a medias, de adjetivos débiles, descoloridos, y de preposiciones perturbadas, cuya omisión es también metáfora de tantas ausencias», expresó con severidad Alicia Zorrilla.

«El hombre de hoy no sabe definir las palabras, porque no cree en el valor de sus significados... Cambia de opinión, de gusto, de costumbres, de vestido y si puede hasta de nombre. Lo que vale es estar a la altura del minuto, no ya de los tiempos, como decía José Ortega y Gasset», indicó la crítica literaria.

Zorrilla ocupa el sillón que perteneció a José Manuel Estrada, un historiador, periodista y político del siglo XIX, que también fue ocupado por Juan Benjamín Terán, fundador de la Universidad de Tucumán y por el poeta Arturo Capdevila, entre otros célebres personajes de la cultura argentina.

Subir


Se yerra porque no se sabe, porque no se quiere saber o por ultracorrección

Entre muchos párrafos dedicados a los errores de los medios de comunicación, la académica citó expresiones como «no voy a hablar verbalmente» o «desde allí exploraremos antiguos senderos utilizados en la época del Perú», frase que sugiere que Perú no existe más.

Los informes meteorológicos son una fuente en donde la doctora Zorrilla encontró elementos ilustrativos. «Uno o dos chaparrones solitarios» (con dos chaparrones basta, acotó), o «la lluvia que perpetra el verde de la selva austral» en lugar de perpetúa.

Los ejemplos fueron sacados, entre otras fuentes, de los diarios porteños Clarín, La Nación, Ámbito Financiero, La Nueva Provincia y canales de televisión y sitios de Internet.

La académica también aludió a frases como «la policía ultimó a los manifestantes a que se retiren del lugar». «Si los mató no cabe duda de que no podían retirarse del lugar», analizó Zorrilla, con ironía.

«Errores, equivocaciones, yerros, faltas, incorrecciones, dislates, disparates, defectos, descuidos, galimatías, desaciertos, pifias, gazapos, gazapatones, lapsus y, ¿por qué no?, algunos lapsus cálami y lapsus linguae. Es significativo que existan tantas palabras para señalar nuestras caídas lingüísticas, y más significativo aún, que muchas de esas caídas nos causen risa», acotó.

Zorrilla evaluó que «se yerra porque no se sabe, porque no se quiere saber o por ultracorrección», pero muchas veces «se yerra porque se siente vergüenza de saber y de ser distintos de los demás» y se prefiere decir caset, diquet o elit, porque temen que el prójimo los tilde de plebeyos o de ignorantes de otras lenguas si se atreven a pedir un casete, un disquete o hablar de la élite o elite». «Si los tres primeros casos son lamentables, el último –la vergüenza del saber- es de una inmoralidad suprema, de falta de coraje ético», indicó.

Subir


La lengua se hace desde los hablantes

En cuanto a la norma lingüística, la especialista indicó que «las normas son unificadoras. Su seguimiento permite que el que dice o escribe palabras, que son arte cuando están bien dichas o bien escritas, ejerza una actividad docente... La lengua se hace desde los hablantes y entre ellos para que la comunicación sea vínculo y no desmembración: las normas, también». «Por ello, dentro de la palabra norma hallamos la palabra amor», agregó.

«La cotidiana crucifixión de lo normativo en aras de la libertad absoluta, ese contraste entre lo que son las palabras y lo que nosotros hacemos de ellas, hace reír a no pocas personas» dijo Zorrilla hacia el final de su discurso.

«El error y la risa logran una sociedad benéfica, casi terapéutica, cuando conciencia a los hablantes sobre la dimensión de las dudas, y éstos recurren a las normas lingüísticas», indicó Zorrilla resumiendo el espíritu de su exposición.

Subir


Datos de la académica

Alicia María Zorrilla es doctora en Letras de la Universidad del Salvador de Buenos Aires; licenciada en Filosofía y Letras de la Universidad Complutense de Madrid y profesora especializada en Castellano, Literatura y Latín por la Escuela Normal Nacional Superior de Profesorado N° 1 Roque Sáenz Peña.

Ha escrito Retrato de la novela (1987), Manual del corrector de textos (seis tomos, 1991-1997), Diccionario de los usos correctos del español (en colaboración, 1996), Diccionario de las preposiciones españolas. Norma y uso (2002).

Asimismo, la flamante académica argentina preside la Fundación Litterae, una entidad dedicada al estudio del idioma español. (Comunica. 16-07-03).

 

- Volver al índice - Ediciones anteriores -


Recibe nuestros titulares gratisImprimir este artículo

- Portada de Unidad en la Diversidad -
Breves - Agenda - Enlaces de la semana - Opinión El Mural - Guía  - ForoActualidad -


¿Quiere enviarnos un mensaje? ¡Pulse aquí! Un sitio realizado con 
la colaboración de...


© Comunica Press (www.comunica.es) 1999 - 2007 Reservados todos los derechos - www.comunicaonline.net