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ECONOMÍA: El español es un activo para sus hablantes
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La lengua española ha sido estudiada desde las más diversas disciplinas, como la filología, la lingüística, la sociología, la geografía o la historia, pero existe un desconocimiento generalizado de la importancia que tiene en la economía de España, aunque el idioma aporta el seis por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), según un estudio del Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX). «Las industrias culturales, educativas y de las nuevas tecnologías tienen una gran trascendencia económica, social y política» sostiene el ICEX en su informe «El español como recurso económico». De acuerdo con este documento, las industrias relacionadas con el idioma, además de dar empleo directo a unas 700.000 personas, contribuyen a mejorar la percepción de España en el mundo y facilitan las exportaciones del resto de productos y servicios. Estas industrias son centrales en la economía nacional ya que son tan diversas y variadas como las editoriales, la música, el cine, el video y DVD, la venta de programas de televisión, el doblaje, los programas informáticos y numerosos materiales didácticos, entre los que se destacan los diccionarios y gramáticas. Consultados por Comunica, fuentes del ICEX señalaron que el español es uno de los principales activos económicos de España y, por ello, desde 1996, han iniciado su promoción siendo la lengua y el sector audiovisual dos de las áreas prioritarias del Plan de Internacionalización de la Secretaría de Estado de Comercio y Turismo. Esta prioridad se manifiesta en programas de apoyo a estrenos de cine español en el exterior, asistencia de las empresas de los distintos sectores a las principales ferias internacionales o el apoyo a la elaboración de estudios y materiales informativos y promocionales. Para esto cuenta con un presupuesto de 6,3 millones de euros anuales, según cifras de 2003 facilitadas a este medio. Durante todo este año 2005, con el apoyo del ICEX, empresas españolas participarán en jornadas sobre lenguas en Rusia, Estados Unidos, Reino Unido, Brasil, China, entre otros países, y se realizarán jornadas técnicas con periodistas y formadores de opinión de Australia, Alemania, Grecia, Estados Unidos y Francia especialmente invitados para que promuevan nuestro idioma en sus respectivas naciones. Cabe recordar que en la actual sociedad de la información y del conocimiento se destina aproximadamente un 30 por ciento de los ingresos consumir ocio y cultura y por ello es fundamental hacer hincapié en este sector para el desarrollo y el progreso económicos. Según el ICEX, España debe liderar el proceso creciente de expansión del español en el mundo en todas sus manifestaciones, tales como enseñanza de la lengua, nuevas tecnologías, producción audiovisual, editorial o musical. | ||
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Crece el estudio del español como lengua extranjera El castellano es la segunda lengua de Occidente, después del inglés; conforma una comunidad de cuatrocientos millones de personas que se extiende por diecinueve países latinoamericanos, España y Guinea Ecuatorial y es hablado por la comunidad africana saharaui, una minoría en Filipinas y la primera minoría de Estados Unidos, que se está convirtiendo en el tercer país de habla hispana, después de México y España. Además, es lengua oficial de numerosos organismos internacionales, destacándose entre ellos las Naciones Unidas y tiene un peso importante en el mercado de la comunicación. Sumado a todos estos hechos, en los últimos años se ha producido un crecimiento del interés por el idioma y la cultura en español que se observa en los consumos musicales en Europa, Estados Unidos, Brasil, China y Japón, el aumento de los estudios como lengua extranjera y la venta de discos, libros, películas y revistas en todo el mundo que convierten a nuestro idioma en un activo para la economía hispana. Según Leonor Acuña, experta en enseñanza del español como lengua extranjera de la Universidad de Buenos Aires, Argentina, «la lengua española se ve a sí misma desde el punto de vista económico desde hace tan sólo dos décadas» aunque la enseñanza de idiomas, muy especialmente del inglés, es negocio en todo el mundo. Los países anglosajones, según Acuña, conciben al inglés como una fuente fundamental de divisas y anualmente más de un millón doscientas mil personas en todo el mundo rinden el First Certificate de la Universidad de Cambrigde y medio millón de turistas viajan al Reino Unido para estudiar inglés. «No se trata solamente de los institutos dedicados a ello ni de los puestos de trabajo para los profesores, sino también de las industrias asociadas. Para que quede aún más claro el valor económico de las lenguas, piénsese en las visitas, asesoramientos, donaciones y capacitación que las editoriales dedicadas a la venta de libros de enseñanza de lenguas hacen regularmente a los ministerios de educación, escuelas y docentes y cómo esas intervenciones se acrecientan cuando se producen discusiones sobre qué lenguas extranjeras serán obligatorias y en qué nivel escolar se impondrán», abundó Acuña. Desde 1991, con la creación del Instituto Cervantes, España busca promover la enseñanza y el estudio del español en el mundo. Prueba de la labor que realiza esta institución es la creación de los Diplomas de Español como Lengua Extranjera (DELE), títulos oficiales que acreditan el grado de competencia y dominio del idioma castellano.
El éxito
de las convocatorias, tanto en el nivel inicial como en el intermedio y el
avanzado, queda reflejado en el crecimiento de la matrícula, que experimentó
un aumento del 20 por ciento desde el año 2000-2001 hasta el período
2002-2003. Mientras que en el primer ciclo se inscribieron algo más de
19.500 alumnos en todo el mundo, dos años después el número de solicitantes
superó los 24.500. El DELE, cuyos contenidos y evaluación son realizados por
profesores de la Universidad de Salamanca, puede obtenerse en los centros y
aulas Cervantes de todo el mundo y en los centros de idiomas habilitados
para tal fin por el propio Instituto. | ||
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El llamado «turismo lingüístico» es una modalidad de viajes de estudio y ocio que buscan cada vez más personas para aprovechar las vacaciones aprendiendo o mejorando su competencia en una lengua. En España, este fenómeno está en continuo crecimiento, a punto tal de que según datos oficiales, más de150.000 personas viajan anualmente a tomar cursos de español en distintos puntos del país. Este tipo de turismo educativo tiene grandes ventajas, ya que se distribuye más uniformemente a lo largo de todo el año, las estadías son cuatro veces más prolongadas que las de los turistas comunes y el gasto promedio anual de los estudiantes de español es cercano a los 400 millones de euros. A pesar de eso, según el profesor Juan Ramón Lodares, de la Universidad Autónoma de Madrid, España promociona el «turismo de sol y playa» y deja de lado una opción altamente rentable como puede ser la industria turística idiomática. En un artículo publicado recientemente, el autor de Lengua y patria. Sobre el nacionalismo lingüístico en España, sostiene que los estudiantes son un sector que debe ser atraído por los empresarios, ya que permanecen en el país grandes temporadas y se llevan una impresión del país y de su cultura. Un
ejemplo del interés que despiertan los destinos españoles para fines
educativos es que España vuelve a ser el país de la Unión Europea que más
estudiantes Erasmus ha recibido durante el curso académico2003-2004, con un
total de 22.530 estudiantes y 1.663 profesores. En este último período,
España se colocó por delante de Francia, Alemania, Reino Unido e Italia. Los
estudiantes italianos han sido los que mayoritariamente escogieron
universidades españolas, seguidos por franceses, alemanes y británicos. | ||
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El castellano y el desafío del desarrollo tecnológico Tal como se ha señalado, la lengua española en todas sus manifestaciones –literatura, música, cine, entretenimientos, español como lengua extranjera- desempeña un papel relevante en la creación de entornos de afinidad cultural con otros pueblos pero también es un elemento clave en el desarrollo de las nuevas tecnologías. En este sentido, el castellano debe superar las deficiencias de capacidad e infraestructura tecnológica, ya que resulta tan importante acelerar el proceso de internacionalización de los productos y servicios culturales y educativos como asumir el desafío de alcanzar un mayor crecimiento en el campo científico y tecnológico. Según el catedrático de la Universidad de Alcalá de Henares, Francisco Moreno, «las instituciones de los países hispánicos han de invertir más en investigación, desarrollo e innovación científica y técnica. Sólo de esa manera se evitará la completa dependencia de otros ámbitos de investigación y la subordinación del español a otras lenguas». Moreno, director del Instituto Cervantes de Chicago, EE.UU., destacó la necesidad de que las instituciones públicas y las empresas trabajen en conjunto para impulsar proyectos que permitan colocar a la lengua castellana en el campo de la ciencia y la tecnología. Otro de los grandes desafíos para el español es su presencia en Internet, ya que los contenidos en lengua española distan de ser representativos si se comparan con el número de hablantes en el mundo. Pero
tanto el desarrollo en I+D como el fortalecimiento de la presencia del
español en la Red están condicionados por el desarrollo social y económico
de las comunidades latinoamericanas. El impulso de las sociedades de habla
hispana, el aumento del nivel de renta y el acceso masivo a la educación y
las nuevas tecnologías favorecerán la promoción del español en los campos en
los que aún hoy constituye un desafío. (Silvia Eva Agosto/Comunica.
16-03-05) | ||
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