Actualidad | ||
|
ACADEMIAS:
| ||
|
Los directores de todas las academias de la lengua española presentaron el 10 de noviembre de 2005 el Diccionario Panhispánico de Dudas, una obra de consulta iniciada hace seis años e impulsada por la Real Academia Española (RAE) con la participación de la Asociación de Academias de la Lengua Española. El texto, un monumental libro para todos los públicos, permite a todos los hablantes consultar sus inquietudes a partir de unas 7.000 entradas que indican cómo se debe escribir y hablar correctamente nuestra lengua. Además de recoger las normas vigentes, el Diccionario orienta sobre algunas dudas que todavía no han sido resueltas, con el objetivo de preservar la unidad de la lengua en la extensa geografía donde se desarrolla y crece. Consultas ortográficas, léxicas y gramaticales se suceden en este glosario que, según el director de la RAE, Víctor García de la Concha, es «la niña de los ojos» de las academias, ya que desde sus orígenes ha tenido un espíritu «panhispánico». | ||
|
Un Diccionario para todos los públicos que mantiene la unidad en la diversidad El Diccionario Panhispánico de Dudas pretende responder a todos los públicos, por ello el lenguaje utilizado es sumamente didáctico, con el fin de ser entendido por estudiantes, personal administrativo y usuarios no expertos, como docentes o investigadores. El director de la Academia Argentina de la Lengua, Pedro Luis Barcia, afirmó que se trata de «una obra de consulta inevitable» ya que «mantiene la unidad en la diversidad» y propone criterios consensuados para cuestiones polémicas como plurales, extranjerismos y topónimos. Para
los académicos, la norma es el conjunto de preferencias lingüísticas
vigentes en una comunidad de hablantes, adaptadas por consenso y convertidas
en modelos de buen uso, por ello se ha buscado encontrar criterios comunes
para la gran familia lingüística que forma la lengua española. | ||
|
Se deben evitar los extranjerismos innecesarios Una de las dudas que asaltan a los hispanohablantes es la adopción de vocablos extranjeros. Por ello, en esta obra se sugiere incorporar a nuestra lengua sólo aquellos extranjerismos que sean necesarios porque no exista su correlato en español, pero optar por el vocablo castellano en el caso de que haya una palabra en español para nombrar una determinada realidad u objeto. Por ejemplo, un uso del inglés tan innecesario como consolidado es jean, el pantalón informal por excelencia. El término es usado en casi toda Latinoamérica, pero tiene su traducción al español como vaquero, como suele denominarse en España a estos pantalones con tela denim, «similar a la ropa que usaban los vaqueros del Lejano oeste». Las Academias, en el Diccionario aceptan la palabra «bluyín» como sinónimo de vaquero y la definen como «pantalón de tela recia, generalmente azul, usado originariamente por los vaqueros de Texas, recibe en español los nombres de (pantalón) vaquero o (pantalón) tejano», adaptando la grafía a la pronunciación castellana. Cabe agregar que esta obra no busca legislar ni ordenar sobre el habla, sino que pretende servir de orientación a todos quienes lo consulten, por lo tanto, no busca «juzgar» la utilización de tal o cual palabra o expresión sino aconsejar a los hablantes la modalidad que más se acerca al uso culto. (Comunica. 16-11-05). | ||
|
|
-
Portada de Unidad en la Diversidad
- |
© Comunica Press (www.comunica.es) 1999 - 2007 Reservados todos los derechos - www.comunicaonline.net |