Portada de ComunicaUnidad en la diversidadActualidad
Portal informativo sobre la lengua castellana


Recibe nuestros titulares gratis
Imprimir este artículo

Noviembre de 2005


Actualidad

Volver al índice
Ediciones anteriores

INTERNET:
Tq scribí ‘n Internet

 

Subir

«Stas d´un pesao (estás de un pesado)», «Me via dormí xke stoi mu cansa (me voy a domir porque estoy muy cansada)», «tq (te quiero mucho)» o «Vms peli oy (vemos la película hoy)» son frases mal escritas para el común de los mortales, pero no para aquellos que se comunican habitualmente por canales como internet o a través del teléfono móvil.

Son, en definitiva, otras formas del lenguaje escrito adaptadas a las nuevas tecnologías y a la sociedad de hoy. «Que no son ni mejores ni peores que en épocas anteriores, pero es lo que hay en el mundo actualmente», aseguró el profesor Jesús Sánchez Lobato, coordinador del libro «Saber escribir», publicado por el Instituto Cervantes en colaboración con la editorial Aguilar, y en el que han participado además Ángel Cervera Rodríguez, Guillermo Hernández García y Coronada Pichardo Niño.

El objetivo de este volumen, del que han salido a la calle 15.000 ejemplares, algunos de los cuales se distribuirán por Latinoamérica, es claro: «Ofrecer un manual práctico, sin carácter doctrinal ni normativo, que ayude a todos aquellos que tengan la necesidad de escribir: desde estudiantes a profesionales, pasando por aquéllos que quieren hacer sus pinitos literarios». Sánchez Lobato confiesa que el origen de esta singular, y al mismo tiempo útil propuesta, surgió a raíz de la petición del Instituto Cervantes, que subrayó la importancia de que el libro estuviera redactado «teniendo en cuenta el tiempo en el que vivimos y las nuevas tecnologías como internet, los blog, los SMS y los correos electrónicos».

El director del Instituto Cervantes, César Antonio Molina, justifica la petición: «En muchos de mis viajes recibo quejas sobre el poco material didáctico que hay para la enseñanza del español, para el mundo de ahora mismo. No había nada para escritura en internet o para correos electrónicos», matiza. Y es que gracias a estos nuevos canales de comunicación, la escritura vive una segunda juventud, después de haber sido sustituida por la inmediatez del teléfono.

Subir


Medio analfabetos

«Saber escribir» pretende ser un fiel reflejo de las formas de expresarse hoy, «en un mundo que está vivo» y que es alimentado constantemente por unos medios de comunicación nuevos y más rápidos. Para Molina está claro que en su función de trasladar el español a todos los rincones del mundo, lo quiere hacer tanto a nivel oral como escrito: «No se sabe una lengua sólo porque se hable, sino porque se hable y se escriba. Si sólo la hablamos, somos medio analfabetos». Y es que este libro es igual de útil para estudiantes de español como para estudiantes españoles.

Pero el mundo de los internautas y de los SMS no es el único que centra este volumen. También en él podrán resolver sus dudas todos aquellos que tengan que redactar una tesis doctoral, una carta, o un impreso oficial. «Huyendo de dogmas, intentamos describir los distintos lenguajes y descubriendo los instrumentos externos útiles para el desarrollo de la escritura». Unos instrumentos que no se detienen en la ortografía, sino que se ocupan tanto del léxico o las concordancias, como de la organización antes de enfrentarse un texto que debe ser el definitivo.

Para los literatos. El libro no se olvida, por supuesto, de aquellos que quieren hacer sus «pinitos literarios», y a ellos destina varios capítulos que se detienen en la narración y la descripción -con descripciones topográficas, cinematográficas, pictórica...-; la exposición y la argumentación, o el diálogo -en el texto teatral, por ejemplo-.

La forma epistolar. Ésta tiene muchas variantes, desde la amistosa -«expresión coloquial, estilo espontáneo y desenfadado y tono de confianza»- a la comercial -«estructura fija, fórmulas sintácticas y estilo breve y cortés»-, pasando por la literaria -«forma de relato donde se reflejan sentimientos, sensaciones y experiencias»-. En el caso de las comerciales, el manual ofrece toda una serie de alternativas para aquellos que debuten en el género.

La escritura académica. Para los ya iniciados en la escritura no todo es fácil pues los registros que deben manejar a veces tienen muy marcadas las pautas. Eso sucede en el caso de las tesis doctorales cuya calificación final depende en gran manera de su exposición clara y ordenada. En este apartado tienen cabida también los artículos científicos, los ensayos...

Plumas y plumillas. Los medios de comunicación juegan una importante labor en la difusión del lenguaje, y también la de sus vicios, «en especial la radio y la televisión por su espontaneidad», algo de lo que se salva la prensa escrita por ser más reflexiva; sin embargo, a ellos también va dirigido este libro, deteniéndose en los editoriales y las reseñas críticas.

Las nuevas tecnologías. Esta parte del libro es la que confirma su vocación de estar al día y conectado con la sociedad actual. Todo un vocabulario -eso sí, dominado por las palabras procedentes del inglés- empleado en los chat, en los blogs o en los SMS cierran sus casi quinientas páginas que «no pretenden ser un carcelario del lenguaje sino evitar los vicios escritos antes de que éstos se produzcan y resolver muchas dudas», sentenció César Antonio Molina. (S.Gaviña/ABC)

 

- Volver al índice - Ediciones anteriores -


Recibe nuestros titulares gratisImprimir este artículo

- Portada de Unidad en la Diversidad -
Breves - Agenda - Enlaces de la semana - Opinión El Mural - Guía  - ForoActualidad -


¿Quiere enviarnos un mensaje? ¡Pulse aquí! Un sitio realizado con 
la colaboración de...


© Comunica Press (www.comunica.es) 1999 - 2007 Reservados todos los derechos - www.comunicaonline.net