Los
viajes del | ||
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Lucía y el inglés se despiden de El
Salvador M. Jesús Herrero Smith
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Robert Johnson y su novia Lucía estaban disfrutando del último día de su estancia en El Salvador y habían decidido hacer un paseo por la ciudad capital, de noche, para despedirse de ese país centroamericano antes de iniciar una nueva escala turística y lingüística. Como no sabían exactamente qué lugares eran los más indicados para disfrutar de las distracciones nocturnas de San Salvador, pidieron asesoramiento a un joven empleado del hotel donde estaban alojados. - ¡¡Muy bien!! Hay que despedirse de la ciudad… Y para eso nada mejor que empezar el recorrido en el Paseo General Escalón, donde se ubica el famoso monumento al Divino Salvador del Mundo. Allí, les voy a recomendar un restaurante típico salvadoreño, aunque si lo desean, tienen lugares de comida mexicana, italiana, argentina, china o japonesa, o comida rápida. Sugirió el empleado. - No, joven, preferimos un buen plato de su país, para despedirnos también de la cocina… Acotó Bob. - Pero quizás debería llamar ahorita… Es que si no hace reserva, le va a tocar la negra papa para conseguir lugar… - ¿La negra papa? ¿Es algún plato típico? Quiso saber Lucía. - ¡¡¡No!!! … La «negra papa» es sinónimo de «tarea difícil» | ||
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En la Zona Rosa se puede observar el Monumento a la Revolución El inglés le pidió al empleado que se encargara de hacer la reserva y quiso saber cuáles eran los lugares más apropiados para tomar una copa después de cenar. - Hace bien en preguntar, porque como en todas las ciudades, hay zonas pocas recomendables, con chichipates… - La verdad que no… ¿Qué son los chichipates? - Ah, claro… Disculpe… Me refiero a los borrachos vagabundos, que suelen estar en la calle, molestando… Para evitar un mal rato, lo mejor es ir a la Zona Rosa… Va a ver qué bonito, puede ver el Mercado Nacional de Artesanías, la iglesia San Benito y el monumento más grande del país, el Monumento a la Revolución. - Perfecto, seguiremos por la Zona Rosa… Así podremos ver monumentos sin encontrarnos con «chichipates»… ¿Y por esa zona se puede escuchar música? - Hummmmm… Dos que tres… - Disculpe, ¿cómo dice? Preguntó Lucía. -
Más o menos, regular… Mejor vayan a la Avenida de los Próceres. | ||
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Se debe evitar hacer clavos La Avenida de los Próceres, según les comentó el trabajador del hotel, ofrece sitios muy divertidos para pasar la noche. Hacia el centro, la zona llamada Boulevard de Los Héroes, tiene muchos lugares para compartir un rato agradable escuchando grupos de música en vivo. - ¡¡Se ve que los próceres son muy divertidos!! ¡¡Y musicales!! Comentó, bromeando, el inglés. - Claro que sí… Y es un muy buen lugar para ir acompañado… Las terceras personas hacen clavo… - ¿A qué se refiere? ¿Qué es eso de clavos? Preguntó Lucía. - Hacer clavo es estorbar, molestar, interrumpir… Al Boulevard de los Héroes hay que ir con pareja… Dos son compañía pero tres…¡¡son multitud!! Acotó el simpático muchacho. Lucía
y Johnson siguieron los consejos del joven y disfrutaron una bella noche de
despedida en San Salvador… Al día siguiente partirían a Guatemala a iniciar
una nueva ruta llena de paisajes, colores, sabores y palabras nuevas.
(Comunica. 21-05-03). | ||
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