Los
viajes del | ||
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El
inglés festeja la Nochevieja en México M. Jesús Herrero Smith
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El señor Johnson, protagonista de tantas aventuras por América Latina, iba a empezar el 2004 en México, acompañado por su novia Lucía. Acapulco, con sus playas y su mar, era un lugar ideal para recibir un nuevo año y pensaban celebrarlo con alegría y esperanza. - ¿Qué planes hay para Nochevieja? Preguntó un pasajero español al empleado del hotel donde estaba alojado Robert. - ¿Qué es eso? ¿Una celebración especial? Quiso saber el inglés. - No, señor, es la fiesta del 31 de diciembre... La Nochebuena es la fiesta del 24 y la del 31 es la Nochevieja. Así esperamos que llegue el Año Nuevo... - No había escuchado esa expresión, qué curioso, comentó Johnson, la anotó en su cuaderno rojo y agregó: Disculpe, usted estaba preguntado algo y lo interrumpí. - No hay problema... Le preguntaba al joven sobre la fiesta de Nochevieja... Agregó el pasajero, dando pie al empleado para que retomase la pregunta. - Pues tendremos una celebración muy bonita, con todo tipo de comidas y un grupo de mariachis amenizando la velada... El inglés estaba feliz. Tenía muchas ganas de recibir el año con música. | ||
Andar cuete es distinto de estar al cueteEl joven empleado del hotel les comentó que el cocinero estaba preparando verdaderas delicias, que se iban a servir con buen vino y champán. - Trataremos de no andar cuetes ese día... comentó un pasajero mexicano, y el trabajador lanzó una carcajada. - ¿Andar cuetes? ¿Es lo mismo que estar al cuete? preguntó Johnson... - La verdad que no sé qué es estar al cuete... Pero sí sé que en todas las fiestas, terminamos cuetes, es decir, borrachos o con una borrachera... explicó el pasajero. El inglés sonrió y anotó esa acepción en su diccionario español-inglés; inglés-español. Había aprendido en la Argentina que estar al cuete era estar en un lugar inútilmente, y ahora se daba cuenta de que, en México, esta palabra cobraba otro sentido. | ||
Los chapuceros son peligrosos en todos los países- ¿Y qué ofrecerán al público, además de los mariachis? Quiso saber el español. - Organizaremos un baile y muchos juegos, para entretener a todos. - ¿Juegos? No sé si participaré... Es que mis hijos son muy chapuceros, dijo el mexicano, guiñando un ojo a sus interlocutores. - ¿Chapuceros? Pero si se trata de jugar, no de hacer un trabajo... exclamó el español... - Pero claro, lo digo porque son un poco tramposos.... son chapuceros... - ¡¡Qué curioso!! En España una persona chapucera es alguien poco seria para los trabajos, alguien que trabaja mal, deja el trabajo a medias o hace un arreglo provisional, comentó el español. Johnson anotó también esta palabra en su cuaderno rojo y se despidió de todos. Fue a buscar a Lucía y le dijo que se prepara para una hermosa fiesta de Nochevieja... Quería aprovechar el clima de fiesta y los mariachis para pedirle que se case con él... deseaba empezar el 2004 con un nuevo proyecto de vida para ambos. (Comunica. 07-01-04). | ||
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