28 de marzo de 2001 |
| Tribuna de opinión | ||
NURIA
GREGORI TORADA Las
colonias cubanas en los Estados Unidos «Una lengua ha sido lo que sus hablantes hicieron de ella, es lo que están haciendo, será lo que hagan de ella». Amado Alonso | ||
Viven
en los Estados Unidos más de 25 millones de hispanos (10% de la población
total del país), cifra poco fiable si se tiene en cuenta la tendencia
marcada en las actividades censales norteamericanas a la subestimación
de aquellos grupos poblacionales considerados, desde el punto de vista
social y económico, como «minorías», así como por el número de
emigrantes ilegales hispanos que, según cifras no oficiales y quizás
también algo sobredimensionadas, están entre los 5 y 10 millones
(Calvo Bueza, 1989). El
término «hispano» no es más que una expresión «sombrilla», como
lo ha calificado Baily, que cubre a una heterogénea comunidad de
personas de diferentes nacionalidades, razas, religiones, así como
motivaciones para su emigración. De esos 22 millones, 60% son mexicanos, 14% puertorriqueños, y 6% cubanos. El resto, 20%, está integrado por centroamericanos, suramericanos y españoles. Las 3/5 partes están concentrados en California y Texas (84% de mayoría mexicana), Nueva York y Nueva Jersey (61% de puertorriqueños) y La Florida (52% de cubanos). | ||
Existen
en la actualidad cuatro zonas dialectales claramente definidas: I.
La Florida (Cayo Hueso, Tampa y Miami), con una mayoría cubana. II.
El Suroeste (Texas, Nuevo México, Arizona, California y el Sur de
Colorado), con una mayoría mexicana. III.
Chicago (con una mayoría de mexicanos y puertorriqueños). IV. El Nordeste (Nueva York, Nueva Jersey, Washington Dc, Filadelfia, Hartford, Boston), la más heterogénea de todas las zonas, aunque hay mayoría de puertorriqueños y dominicanos, seguidos por cubanos, colombianos, ecuatorianos, españoles, sefarditas, etcétera. | ||
Sin
embargo, este criterio optimista se opone a otro que plantea que «el
español se está perdiendo en los Estados Unidos», ya que según
algunos datos bastante fidedignos esto es lo que está ocurriendo en la
zona donde están concentrados el mayor número de hispanos, la del
Suroeste. (Hernández Chávez, 1994). Es
un hecho incuestionable que no todas las personas de origen hispano
hablan español, ni todos la utilizan en las mismas situaciones. ¿Consideran
todos los hispanos residentes en los Estados Unidos al español como su
lengua materna? ¿Cuáles son las actitudes lingüísticas de cada una
de estas colonias de hispanos hacia el español y hacia el inglés? ¿Qué papel ha desempeñado la lengua española en la identidad cultural de estos grupos? | ||
Las
colonias cubanas en los Estados Unidos Las
oleadas migratorias de cubanos hacia los Estados Unidos se originaron
desde el siglo XIX, pues desde 1820 existían ya colonias de cubanos en
ese país. No obstante, antes de 1959, la comunidad cubana nunca llegó
a sobrepasar las 30 mil personas, mientras que sólo dos años después,
en 1962, la cifra se elevó a 200 mil, hasta llegar, en 1990, a más de
un millón (incluidos sus descendientes). Por lo que no cabe la menor
duda que el proceso migratorio que comenzó el 1ro. de enero, después
del triunfo de la Revolución Cubana, ha sido el más grande y heterogéneo
de todos. Como el resto de los hispanos, los cubanos constituyen un grupo heterogéneo que ha llegado a los Estados Unidos en oleadas y por etapas, cuyas causas han estado determinadas tanto por el estado de las relaciones como por los acuerdos migratorios firmados entre ambos países. | ||
La
más antigua y mayor de todas las comunidades es la de La Florida. La
comunidad cubana de Gran Miami El
Condado de Dade o Gran Miami, es uno de los 26 condados en que está
dividida político-administrativamente el Estado de La Florida. En él
vive hoy más de la mitad (52%) de la población cubana residente en los
Estados Unidos. Los cubanos constituyen 77% de toda la población
hispana del Condado, seguidos por los puertorriqueños, los nicaragüenses
y los colombianos. Tres generaciones de inmigrantes cubanos están concentradas principalmente en Southwest «La sagüecera» (90,6%), Westchester (85,1%), Hisleah (80%) y en la ciudad de Miami (85,1%). También residen cubanos, aunque en menores proporciones, en Sweetwater, Northwest Miami, Wynwood, Kendall, Coral Gables, Cayo Vizcaíno, Coconut Graves, etcétera. | ||
Hasta
la afluencia de hispanos, iniciada en 1962, la población del Condado de
Dade era estática con 15% a 21% de negros y 72 a 80% de blancos no
hispanos. La población hispana no llegaba a 7%. Durante la década de
1960-70, la configuración sociodemográfica cambió y la proporción de
hispanos aumentó a 32,7%, mientras que la de los blancos no hispanos
disminuyó a 47,7%.
(Depart.
Of Hum Resources, Metro-Date Department, 1983). Esta
concentración masiva de cubanos no puede considerarse un hecho «casual»
sino que sus raíces hay que buscarlas en la década de 1930, cuando
comenzó a desarrollarse entre La Habana y Miami el mayor enclave de
juego-narcotráfico y turismo (Argüelles, 1984) y, posteriormente, en
la década de los años cincuenta, con la introducción de importantes
inversiones cubanas en La Florida en el orden de los 400 millones de dólares,
cifra nada despreciable para la época. A estos factores se añadirían su cercanía a Cuba y el clima tan semejante al de la Isla. Todo lo cual hacía de Miami el sitio «ideal» para vivir los cubanos. | ||
Este
primer grupo lo integraban hombres de negocios y profesionales (40%),
empleados y comisionistas (31%), trabajadores domésticos, policías y
militares(8 a 9%), trabajadores directos (3%). (Fajen, 1968). En
cuanto al nivel educacional, 36% poseía nivel universitario. Es de
sobra conocido que el Presidente Kennedy se ufanaba de la presencia en
los Estados Unidos de las 2/3 partes del claustro de profesores de la
Universidad de La Habana, así como de otros profesionales y educadores.
Todo lo cual comenzó a distinguir ya a esta primera oleada migratoria
cubana del resto de los hispanos. No hay duda que estos inmigrantes no significaron una carga para los Estados Unidos, sino que, por el contrario, fueron un ingreso capitalizable significativo, tanto por el aporte en recursos financieros como por el de conocimientos profesionales y de negocios, las cuales constituyen algunas de las razones inobviables para explicar la ventajosa posición que desde el inicio disfrutaron dentro de la comunidad hispana. | ||
A pesar de que a partir de 1970, en las sucesivas oleadas migratorias comenzó a descender la estructura sociodemográfica de los cubanos, los niveles educacionales se mantuvieron bastante estables, pues, más de 90% tenía enseñanza primaria terminada, alrededor de 50% tenía enseñanza media y 12% había culminado estudios universitarios. | ||
Los
cubanos también se diferencian de los otros grupos de hispanos no sólo
en que son el grupo «más viejo» (la edad media de los cubanos era, en
1990, de 35,7 años comparada con el 30,0 años del total de la población
de Estados Unidos y el 24,5 años del resto de los hispanos), sino que
es también el que tiene la mayor proporción de mujeres (el número de
hombres por cada 100 mujeres es sólo de 90,8%)
comparado con 94,5% del total de la población de Estados Unidos
y 103,4% del resto de los hispanos). Las
cubanas tienen, por otra parte, la tasa más baja de fecundidad (1,30%)
no sólo entre las hispanas (2,9% las mexicanas), sino también entre
las norteamericanas (2,35%), a lo que se une su alta participación como
fuerza laboral en el Condado: 65% de las cubanas trabaja, cifra
realmente alta tanto entre las hispanas como entre las norteamericanas. | ||
Las
inversiones cubanas en el Condado de Dade son numerosas. En 1986, los
cubanos poseían 84% de todas las empresas hispanas con la sola excepción
de la banca. Más
de 85% de los negocios cubanos se concentran en Miami (55,4%) y Hialeah
(35,5%) que son, además, las dos ciudades más populosas y con mayores
poblaciones de origen cubano (Miami, 60%), Hialeah (80%). Los cubanos
controlan 60,.4% de las estaciones gasolineras y de servicios para autos
y 30% de las construcciones. En
una muestra realizada en 50 empresas cubanas se constató que éstas
estaban integradas totalmente por cubanos. Por otra parte, la fuerza
laboral del Condado la integran 300 mil cubanos, la mayoría de los
cuales laboran en industrias, como artesanos y en los servicios. A pesar de ser negocios en pequeña escala, en comparación con los negocios no-hispanos, las firmas hispanas han contribuido también al mantenimiento de la identidad cultural de los diferentes grupos nacionales y a la transmisión de algunos de sus valores a la sociedad anglófona (industria de la producción y distribución de la comida étnica y otros servicios, en actividades culturales y, finalmente, para conectar a las comunidades inmigrantes con la sociedad norteamericana anglo y con sus sociedades de origen. (La Habana). | ||
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Sergio
Valdés Bernal, doctor en romanística, es Investigador Titular del
Instituto de Literatura y Lingüística de Cuba. Nuria Gregori Tobada, doctora en filología, es presidenta del Instituto de Literatura y Lingüística de La Habana. | ||
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