17 de octubre de 2001 |
| Tribuna de opinión | ||
| BELISARIO
BETANCUR: Nuestro idioma tiene un peso específico en cuatro continentes | ||
| Del
I Congreso Internacional de la Lengua Española, reunido en Zacatecas (México),
se dijo que era una fiesta de la palabra, una fiesta del espíritu y la
derrota del silencio. En este II Congreso debemos invocar aquella deidad
que entre los mayas representaba la palabra, para que de él se diga que
fue un acto de fe en la dignidad del ser humano, y que la lengua española
y las palabras que en ella se digan sean las de la ciencia y la tecnología
y las de la reconciliación y de la paz. El
destino de la ciencia y de la tecnología, y el destino de la lengua
española que las interprete y las exprese, dependen de que la comunidad
hispanohablante sea capaz de valorar el peso específico del español en
los cuatro continentes que hoy estuvieron representados en el escenario
inaugural del teatro Calderón. Sangran todavía las heridas del
terrorismo. Pero de su dolor suben al cielo inciensos góticos, que en
nuestra lengua se expresan por las palabras de convivencia y esperanza. La
ciencia, universal por excelencia, comparte con el lenguaje una
hermandad que nace del compromiso del segundo de ser su intérprete: el
científico debe utilizar un lenguaje claro para evitar la ambigüedad y
las inexactitudes que pueden oscurecer sus descubrimientos y teorías,
pero sobre todo debe utilizar un lenguaje transparente para comunicar el
conocimiento científico, el cual ha de ser público y no privado. | ||
En
consecuencia, los niveles de estandarización del lenguaje científico
exigen un manejo del idioma que supera su uso cotidiano e impone la
utilización de tecnolectos y argots que reclaman estudio y comprensión.
Dado que el desarrollo mental del ser humano va unido al desarrollo
progresivo de sus capacidades lingüísticas de expresión y comprensión,
son fundamentales la ampliación del campo nocional, el enriquecimiento
del vocabulario y el uso adecuado y pertinente de la lengua. La lengua española ha sabido aprovechar el acervo griego y latino para incorporar un tesoro léxico que le permite crear palabras identificadoras de los avances científicos y tecnológicos llegados de la ciencia y la digital tecnología; en suma, llegados de la era digital. | ||
Nuestra
lengua es abierta al lenguaje de la tecnología, al de la cibernética.
Por lo mismo, es deber de nuestra comunidad académica tomar más en
serio la investigación científica, explorar con más ahínco en la
ciencia y en la tecnología, y comunicar estos resultados en un buen
español; y es deber de nuestras academias mantener su capacidad de búsqueda,
análisis e incorporación, abiertas a las mutaciones de la ciencia y la
tecnología (...). Cuando el latín tuvo su imperio, su uso partía de las lenguas nacionales y llegaba a lo universal. Confiamos en que aquella experiencia de la historia nos ayude a asimilar sus enriquecedoras enseñanzas y a defender el círculo virtuoso del uso apropiado de la lengua española en todos los ámbitos de la ciencia y de la cultura. Y a promoverla como lengua de la reconciliación y de la paz. Que el Espíritu Santo, que es la lengua española, según Álvaro Mutis, nos ilumine para esa tarea. (Valladolid, extracto de su discurso en el Congreso del Español). | ||
| Belisario Betancur, fue presidente de Colombia y preside la Fundación Santillana Latinoamericana. | ||
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