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Para Gloria Cuenca.
Originalmente la palabra
caribe sólo tenía valor etnológico, y se empleaba nada más que
para denominar una etnia americana de las varias que los europeos encontraron
en nuestro continente. Pero con el tiempo el vocablo se ha enriquecido
semánticamente, y hoy tiene diversas connotaciones. Como es natural, la
denotación original se ha ido debilitando, a medida que el tiempo nos ha ido
distanciando de los días de la Conquista, y anteriores a ella, en que cada una
de las etnias americanas tenía una presencia destacada, como realidad y como
tema de estudio, antes de que se fuesen diluyendo en el crisol del mestizaje.
Al ir ocurriendo tal cosa, vocablo como caribe han ido adquiriendo una
connotación más que todo cultural, aparte, en este caso, del valor geopolítico
del término, por ser además vocablo que identifica no sólo un mar de mucha
importancia geográfica, sino también toda una región de enorme valor
estratégico, político y económico.
Los caribes eran un pueblo guerrero, de gran belicosidad, al
parecer oriundo de la margen izquierda del Río Amazonas. Desde allí se cree
que habrían emprendido una migración que duró siglos, en busca de un gran
imperio en el norte (¿el de los Mayas?), deslumbrante por sus riquezas y su
avanzada civilización, al cual habrían decidido conquistar. Esa marcha se
detuvo momentáneamente al llegar al mar, pero pronto los caribes se
hicieron consumados navegantes, y fueron ocupando muchas de las islas que
había en ese mar, donde fueron descubiertos por los españoles. De allí tomó su
nombre el Mar Caribe, al que el cronista italiano Pedro Mártir de Anglería
había bautizado también con el nombre de Mar de las Antillas, por asociar
aquellas islas con la legendaria Antilia mencionada en textos de
Aristóteles, que en mapas europeos de la segunda mitad del siglo XIV ubicaban
arbitrariamente entre la Península Ibérica y Asia. |
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El DRAE, caníbales, caribes y una gran
cultura
Con el tiempo,
la palabra caribe pasó a significar “Hombre cruel e inhumano” (DRAE),
por asociación con el comportamiento belicoso y agresivo de los primitivos
caribes, a quienes incluso se les ha señalado como antropófagos. De hecho,
caníbal deriva de caribe. Algo parecido a lo que ocurrió con la
palabra bárbaro, que originalmente significaba, para los griegos y los
romanos, persona que hablaba una lengua distinta del Griego y el Latín, y
luego, por asociación con las atrocidades que cometían algunos de los pueblos
guerreros que invadieron Europa desde el Asia central en los albores de la
Edad Media, bárbaro pasó a significar tambié “Fiero, cruel. (S)
Inculto, grosero, tosco” (DRAE).
Entre las acepciones que el DRAE registra del vocablo caribe hay
también un venezolanismo: “Persona astuta, vivaz, agresiva”. El DRAE registra
asimismo como venezolanismo el verbo caribear: “Ejercer dominio sobre
otro; alguien” y “Engañar con astucia y picardía”. A este uso se refiere el
prrofesor Ángel Rosenblat diciendo: “En el habla corriente, caribe
designa al bravucón o matón, al abusador, y también al astuto, al tramposo,
altivo”.
Hoy el vocablo caribe ha adquirido una gran resonancia como
representativo de una cultura de enorme significación, casi como el símbolo
más notorio del mestizaje que identifica nuestra cultura, y del cual el Mar
Caribe sirvió de enorme crisol, por la convergencia en sus islas y países
ribereños de tierra firme de las tres corrientes étnicas básicas: europeos,
indígenas y africanos. A lo cual se agrega la obvia importancia histórica,
política y económica de la región caribeña, puerta de entrada a Norte, Centro
y Suramérica.
Caribe es también el nombre de un pez carnívoro, de pequeñas
dimensiones pero muy voraz, que habita en los ríos amazónicos y al que los
brasileros llaman piraña.
En cuanto al origen de la palabra caribe, no se ha podido determinar
con entera certeza de dónde proviene. Se cree, sin embargo, que puede derivar
del vocablo guaraní caribé, que significa poderoso señor, dueño de
esclavos, guerrero valiente. (Marcos A. Morínigo: Diccionario de
americanismos).
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