Portada de ComunicaUnidad en la diversidad Opinión
Portal informativo sobre la lengua castellana

Recibe nuestros titulares gratisImprimir este artículo

18 de enero de 2006


Tribuna de opinión

Volver al índice
Tribunas anteriores
Índice de autores

Subir

María Luján Picabea
La lengua de los porteños, del arrabal al shopping

           El lunfardo, una visión del mundo
           Lunfardo: Buenos Aires, Montevideo y Rosario

 

Subir

Si el lunfardo ya no existe, ¿cómo llamamos a las formas de hablar de los adolescentes cuando dicen, por ejemplo, 'estoy al palo', 'te sarpaste', o 'ese chabón está de la cabeza'?, se pregunta el investigador Oscar Conde, autor del Diccionario etimológico del lunfardo.

La palabra "lunfardo", que es en sí misma un lunfardismo, significa ladrón, y fue usada desde fines del siglo XIX para designar los códigos del submundo carcelario y delictivo. Sin embargo, desde entonces se incluyen en la misma categoría palabras utilizadas por las clases humildes de Buenos Aires.

"En sus orígenes —dice Conde— el lunfardo fue un sociolecto, el habla del pueblo, del conventillo". Si términos como "pebete", "mina", "grela", "firulete", "bulín" y "morfi" fueron difundidos y ampliados por el tango, no debería pensarse que en ellos y con ellos se agotó el lunfardo. Para nada.

Subir

Los modos de decir de los jóvenes, que se vuelcan en letras de rock, cumbia o bailanta y se reproducen y legitiman en los programas de radio y TV, las revistas, y los diarios, pertenecen al lunfardo y han sido cristalizados en trabajos como el recientemente reeditado Diccionario etimológico del lunfardo (Taurus 2004), de Conde, el Novísimo diccionario lunfardo (Corregidor 2004), de José Gobello y Marcelo Oliveri, y Tangueces y lunfardismos del rock argentino (Corregidor 2001) de los mismos autores, entre otros.


El lunfardo, una visión del mundo

Para Gobello, el lunfardo se define como un conjunto de términos que utiliza el hablante de Buenos Aires en oposición a la lengua establecida. Conde precisa esa oposición: "Las hablas populares surgen bajo la premisa de jugar con las palabras. Lo lúdico y lo transgresor está en la esencia del lunfardo. Incluso cuando una palabra lunfarda se institucionaliza suele ser transgredida. Tal el caso de laburar, que es entendida por la mayoría como trabajar, pero que para un ladrón significa robar".

En tanto vocabulario, el lunfardo expresa una visión del mundo. "Las formas de nombrar, son formas de entender el entorno, de conocer, de pensar", explica Conde, al tiempo que remarca el rasgo de identidad que se imprime en las palabras: "Las categorías lingüísticas son categorías de pensamiento —apunta el investigador— y un vocabulario es sin duda un rasgo identitario determinante".

Si bien cada grupo o tribu urbana posee su propios códigos, Oliveri —investigador de la Academia Porteña del Lunfardo— afirma que en las últimas décadas hay un lenguaje que es común a la mayoría, sin distinción de clases o sectores sociales y culturales.

Subir

Siempre hubo palabras y modismos impuestos desde los medios, y aunque para Conde, éstas representan sólo una porción mínima de los lunfardismos, pueden destacarse, "tarúpido", creada por Nini Marshal en los años 50 y "pendorcho" invención de uno de los personajes del programa Telecómicos. Fueron notorias la resignificación de "forro", que hizo Gasalla, y la amplificación de "trucho vía Lalo Mir.

Algunas de las expresiones del lunfardo se van resignificando y actualizando hasta cambiar radicalmente su significado. Ejemplo de ello son las palabras "chabón" que originalmente significaba torpe, inhábil (como "chambón") y que desde los 80' comenzó a utilizarse como forma de trato entre los adolescentes. "Grela" que en las primeras letras de tango se refería a la mujer pasó a partir de 1960 a utilizarse como "mugre".


Lunfardo: Buenos Aires, Montevideo y Rosario
 

Ahora bien, ¿todos los usos y términos corrientes entran en el vocabulario lunfardo?. Conde subraya que "lunfardo" es el habla popular de la región comprendida entre Buenos Aires, Montevideo y Rosario. Por eso, muchos modismos provinciales quedan afuera. También son excluidas, según el criterio de Conde, las palabras globales como "internet", "gay", "metrosexual", que expresan lo mismo en la mayor parte de los países.

Subir


En este aspecto disiente Oliveri, que interpreta que todos los modismos y giros utilizados en Buenos Aires pertenecen al lunfardo, por más que se usen también en otras partes. Así, en el Novísimo diccionario lunfardo se incluyen los términos "marketing", "e-mail", "delivery" y "reality show".

Según Conde, el lunfardo no puede ser considerado como un dialecto en sí mismo, sino como parte del español rioplatense. "Un dialecto —dice— supone, además de un vocabulario propio, ciertas características fonéticas y morfológicas, de sintaxis y fraseado".

Siguiendo su origen, este lunfardo siglo XXI se alimenta de nuevas formas de hablar en clave que se rastrean en el mundo de las drogas (la palabra marihuana tiene neolunfardismos en casi todas las letras del abecé), la cultura rock y fenómenos más recientes como la absorción de la estética villera en las clases medias y altas. Aquí están, éstas son, las últimas palabras escritas por la calle.

 



Subir

María Luján Picabea es periodista del diario Clarín, de Buenos Aires.

Leer artículo


- Volver al índice - Tribunas anteriores - Índice de autores


Recibe nuestros titulares gratisImprimir este artículo


- Portada de Unidad en la Diversidad -
Breves - Agenda - Enlaces de la semana - Opinión El Mural - Guía  - ForoActualidad -


¿Quiere enviarnos un mensaje? ¡Pulse aquí! Un sitio realizado con 
la colaboración de...


© Comunica Press (www.comunica.es) 1999 - 2007 Reservados todos los derechos - www.comunicaonline.net