Entre miembros y miembras, discursas y discursos PDF Imprimir Correo electrónico
Actualidad
Miércoles 11 de Enero de 2012 11:24
El ministro de Hacienda de España, Cristóbal Montoro, al hablar en el Congreso de los Diputados para defender los nuevos ajustes presupuestarios aprobados por el Gobierno inició su discurso diciendo "Señor presidente, señor presidente del Gobierno, miembras del Congreso...", lo que despertó carcajadas y fuertes críticas.
Esa aparente forma de igualar a mujeres y hombres en el vocabulario ya fue intentado  por el entonces jefe del Gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero cuando se refirió a la vicepresidenta, Teresa Fernández de la Vega, como "miembra" del Consejo de Estado. Y no se quedó atrás su ministra de Igualdad, Bibiana Aído, que también utilizó ese término en femenino.
Sobre este feminización del idioma se burló el consejero de Sanidad del gobierno madrileño, Juan José Güemes, diciendo ante los miembros del parlamento autónomo madrileño: "El progresí señorías... señorías y señoríos, es la nueva lengua oficial que está intentado imponer el Gobierno de Zapatero en el Reino". Su broma hizo reír a sus colegas de partido, pero esta vez no se han reído de Montoro, sino que se ponen a sus órdenes.
Un ciudadano de a pie que escuchó esas intervenciones, dijo a través de internet que "Cuando vaya a hacer turismo, como machote que soy, quiero que me llamen "turisto". Y cuando a Zp le den de hostias por gilipollas, que le llamen "víctimo". Bueno, espera, es gilipollos. De reventar el diccionario lo reventamos todos".
Parece que ha llegado la hora de que los gobernantes de los países de habla hispana, incluyendo a los españoles, se preocupen por respetar nuestro idioma, que es uno de los capitales más importantes del patrimonio y que, además, compartimos de buena fe.