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por Tito Drago El lunfardo es una forma de hablar el español que tiene su definición más actual en los tangos, la mayoría de ellos escritos decenas de años atrás pero que hoy día siguen siendo estrellas de esa danza rioplatense. Según dijo el gran lingüista y escritor argentino José Gobello “quien habla en lunfardo piensa en español” y utiliza las estructuras y la gramática de esta lengua, de las que aquél carece. En las letras tangueras que veremos a continuación
se aprecia claramente esa realidad y si queremos extender la visión al resto de América constataremos que en México muchas de esas palabras tienen sus sinónimos propios, que no están originados en España y en contra de lo que se podría suponer al leer esa frase de Gobelo, prácticamente no se usan en este país. El lunfardo es una versión del español que nació a fines del siglo XIX y principios del XX en los barrios de Buenos Aires en los que vivían los trabajadores, a los que en su definición de la palabra “lunfardo” erróneamente el Diccionario de la Real Academia Española califica de “gente de clase baja”. Ese enriquecimiento de la lengua “importada” de España se registró en toda América y una de las tantas pruebas la encontramos en México, donde muchos lunfardismos tienen su expresión local. Como ejemplos brevemente podemos citar que mina es vieja, chorro es caco, chabón es bato, guita es lana, catrera es petate, junar es clachar.A continuación, en tres tangos, veremos en cursivas las variantes lunfañolas, en el primero “traducidas” en la propia letra y en los otros dos a continuación de cada renglón de los mismos. Milonga lunfarda Letra de Mario Cecere. Escrita en 1960.
En este hermoso país que es mi tierra, la Argentina, la mujer es una mina y el fueye es un bandoneón. El vigilante, un botón, la policía, la cana, el que roba es el que afana, el chorro un vulgar ladrón, al zonzo llaman chabón y al vivo le baten rana.
La guita o el vento es el dinero que circula; el cuento es meter la mula, y al vesre por al revés. Si pelechaste, tenés, y en la rama si estás seco. Si andás bien, andás derecho; tirao, el que nada tiene, chapar es, si te conviene, agarrar lo que está hecho.
El cotorro es el lugar donde se hace el amor. El pashá es un gran señor que sus mangos acumula. La vecina es la fulana, el tordo es algún doctor, el estaño un mostrador donde un curda se emborracha, y si es que hacés pata ancha te la das de sobrador.
El que trabaja, labura; quien no hace nada es un fiaca, la pinta es la que destaca los rasgos de tu apostura. Mala racha es mishiadura, que hace la vida fulera. La cama es una catrera y apoliyar es dormirse. Rajar o piantarse es irse, y esto lo manya cualquiera.
Y que te van a contar, ya está todo relojeado. Aquello visto, es junado, lo sabe toda la tierra. Si hasta la Real Academia, que de parla sabe mucho, le va a pedir a Pichuco y a Grela, con su guitarra, que a esta milonga lunfarda me la musiquen de grupo. El Ciruja Escrito por Francisco Alfredo Marino en 1926. Como con bronca, y junando mirando de rabo de ojo a un costado, sus pasos ha encaminado derecho pa'l arrabal. Lo lleva el presentimiento de que, en aquel potrerito, no existe ya el bulincito cuartito que fue su único ideal.
Recordaba aquellas horas de garufa fiesta cuando minga de laburo se pasaba, nada de trabajo meta punguia, al codillo escolaseaba meta robo, al codillo jugaba y en los burros se ligaba un metejón; y en los robos se ganaba un amor cuando no era tan junao por los tiras, tan visto por los policías la lanceaba sin tener el manyamiento, la tentaba sin tener el reconocimiento una mina le solfeaba todo el vento una mujer le robaba todo el dinero y jugó con su pasión.
Era un mosaico diquero Era una obra de cristal que yugaba de quemera, que trabajaba de cuentera hija de una curandera, mechera de profesión; ladrona de profesión pero vivía engrupida engañada de un cafiolo vidalita de un rufián criollo y le pasaba la guita el dinero que le sacaba al matón.
Frente a frente, dando muestras de coraje, los dos guapos se trenzaron en el bajo, y el ciruja, que era listo para el tajo, listo para el cuchillo al cafiolo le cobró caro su amor. al rufián
Hoy, ya libre'e la gayola y sin la mina, libre de la cárcel y sin la mujer campaneando un cacho’e sol en la vedera, tomando un poco de sol en la acera piensa un rato en el amor de su quemera delatora y solloza en su dolor. El chamuyo Letra de Yacaré Se bate, se chamuya, se parola, Se habla, se habla, se habla se parlamenta reo como grilo se dice carterista en vez de reo y aunque la barra bufile de estrilo la barra se enoje en lengua 'e chile es un bacán de bula. es un concubinario de bula
Si es vichenzo el cafaña y no la grula Si es Vinchenzo el pobre y no la logra lo catan pal fideo manco de hilo lo agarran para la broma sin parar y hay cada espamentoso tirifilo gritón pisaverde más puntiagudo que zapallo angola.
El chamuyo cafiolo es una papa El hablar cafiolo es fácil cualquier mistongo el repertorio ñapa humilde el repetorio entiende y es respetao cuando lo parla un macho. lo habla un macho.
A veces si otros cambas se lo empardan bacanes lo empatan hay programa de espiche en la busarda programa de charla en la boca o se firme con un feite en el escracho. o le tajea la cara. |