| El laboratorio de la lengua española |
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| Tribuna de Opinión |
| Viernes 19 de Marzo de 2010 09:32 |
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Guido Carelli Lynch Pocas cosas dicen más de los seres humanos, de sus progresos y de sus mutaciones bárbaras e inevitables, como los cambios en la lengua y el habla. En cada interpretación lingüística subyace un modo de ver el mundo, de entender la política y esta no es la excepción.
Coinciden en la misma oficina el Presidente de la Academia Argentina de Letras, el Doctor Pedro Luis Barcia; y el secretario de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, el también argentino José Ignacio Covarrubias. Son amigos e intercambian elogios. Los dos saludan la vitalidad de la lengua castellana y ambos creen que gran parte del futuro de la lengua española se forjará en Estados Unidos, un lugar remoto respecto de las tendencias idiomáticas hasta hace poco. Hasta ahora de hecho fueron muy pocos los intentos oficiales por trazar puentes comunicacionales con el resto del continente. Por ahora se levantan muros. El espanglish, el mestizaje de contaminaciones entre el castellano y el inglés, crece en el contexto inmigratorio y pese a las advertencias de la academia dirigida por el español Gerardo Piña Rosales. ¿Es un retroceso, un signo de vitalidad, un proceso inevitable? "Son las dos cosas. Es un choque de dos lenguas. El español es el primer idioma después del inglés. Hay un choque inevitable, como en el portuñol, el franglés, nosotros tenemos el espanglih. Los expertos lo definimos como una variedad dialectal del español, a veces responde al desconocimiento, a veces se lo hace por comodidad", explica Covarrubias, que no duda ni un segundo en señalar a la Academia Argentina de Letras como un ejemplo entre las 22 academias, que acaban de forjar la Nueva Gramática de la Lengua Española. Si antes la ascendencia latina era un pasado vergonzoso, que había que ocultar, hoy el castellano se enseña en un sinnúmero de universidades en todo el país. Especial atención –explica Covarrubias- pone la Academia Norteamericana para que ninguno de los dialectos hispanos se impongan por sobre los demás. De cualquier manera, por ahora los mexicanos lograron asentar sus modismos en los cientos de kilómetros de la frontera sur, los cubanos los propios en Florida y los dominicanos, por ejemplo, en la costa este del corazón del imperio. Las nuevas tecnologías, los modismos en las salas de chat, como recursos alfanúmericos (5mentarios), las abreviaciones (pq) no preocupan tanto a estos dos especialistas como el deterioro de la educación. "Hay que distinguir entre los lingüistas pragmáticos que describen la realidad, pero no se preocupan por ella, y entre los pedagogos –como yo- que se preocupan para que los chicos tengan inserción social. En una democracia aquel que habla con firmeza, con precisión, ese dice lo que quiere. El que no puede, da un sopapo, da una pedrada o se hace piquetero como D´Elia", dispara el Presidente de la Academia Argentina de Letras. La lengua –queda claro- también se lee en clave en política. También es materia interpretativa y gran parte de ella se cocina y germina en el norte. (Clarín/Buenos Aires) |